La administración del tiempo libre

La administración del tiempo libre.

 

Administración del tiempo libre
Administración del tiempo libre

La actitud y la disposición de utilizar el tiempo en algo que le fortalece intelectual y culturalmente es una señal de las personas exitosas, aunque solo dispongan de 15 minutos antes de ocuparse en las labores formales.

Estas personas aprovechan cada oportunidad para repasar, leer, escribir, estudiar, etc. Los estudiantes universitarios o de bachiller que han tomado conciencia del tiempo han valorado el tiempo y lo utilizan como una inversión de desarrollo y de oportunidad

“5 minutos perdidos cada día, durante un año, representan 24 horas que podrían haber pasado haciendo algo de provecho”.

15 minutos perdidos cada día, durante un año, representan tres días vacíos, sin ocupación y beneficio.

Una hora perdida cada día, durante un año, es medio mes vacío.

Podemos seguir haciendo este ejercicio hasta donde queramos, lo más importante es que tome conciencia de cuánto tiempo pierde, lo que puede hacer con él y lo qué ha dejado de hacer por no tener visión de futuro. Toda práctica o conocimiento de algo requiere de tiempo, en otras palabras, El tiempo es una inversión, ¿cómo lo usa?, ¿en qué lo invierte?

El tiempo es una medida de
los sucesos, con él observa su acontecer histórico con la familia, los amigos, el trabajo, la sociedad, etc. Con el tiempo observa su pasado, ¿qué hizo?, su presente, ¿qué hace?,  y su futuro, ¿qué hará?

¿Cómo y en qué invierte su tiempo?

Estudia, ¿cuánto tiempo?; trabaja, ¿cuánto tiempo?; juega, ¿cuánto tiempo?; pasea, ¿cuánto tiempo? Leyendo estas líneas empieza a tener conciencia de cuánto tiempo ha invertido correctamente, con las mejores ganancias y cuánto tiempo ha perdido por no saber utilizarlo.

El tiempo no se ahorra, o lo invierte o lo pierde. Es un administrador de su tiempo. Ejemplo. Si quiere ser el mejor abogado, invierta tiempo en la abogacía, estudie las leyes, redacte demandas, denuncias, amparos, apelaciones, recursos, etc. Lea tratados, acuda a juzgados y observe las audiencias, pregunte a los catedráticos, busque un bufete de abogados donde le entrenen y le aleccionen sobre los procesos, aprenda el lenguaje, el argot de su profesión, actualícese.

Si usted quiere ser abogado, pero no estudia, no lee los textos base, desconoce las leyes, falta a clases, no acude a juzgados, no está en alguna firma de abogados, no tiene empeño en aprender el lenguaje jurídico, reprueba exámenes y solo repasa algunos apuntes para el examen, entonces usted no quiere ser abogado, intenta ser algo pero de mala calidad, y esto no es culpa de los maestros o de la institución, es su culpa y solo suya, por no haber invertido tiempo en su presente para su futuro, entonces como administrador de su tiempo ha fracasado.

Haga cuentas claras. ¿Qué quiere para su futuro? Empiece a invertir en lo que quiere.

Publicado por

Héctor Juárez Lorencilla.

Héctor Juárez Lorencilla. Licenciado en Educación Primaria (Normal Cristóbal Colón); Licenciado en Leyes (La Salle Benjamín Franklin); Licenciado en Relaciones Internacionales (UNAM). Autor de las columnas "Lecciones Educativas" y "Atrapado en la Lectura" del periódico Heraldo de León (Guanajuato). Puedes contratarme para: asesorías legales y educativas, clases, regularización, cursos, capacitación, terapias, artículos, anuncios, banners, publicaciones patrocinadas.

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