Día del niño: un cuento

Día del niño: Un día negro después de muchos negros (y los que vienen)

Un cuento de: Héctor Juárez Lorencilla.

 

 

La orden del día:

  1. Desayuno con senadores y diputados (últimas pesquisas sobre la ley anticrimen y la opulencia del poder).
  2. Miseria en 32 estados, más en algunos estados que en otros países pobres.
  3. Desigualdad económica, social y cultural los 364 días del año.
  4. Opresión permanente, con días más intensos.
  5. Enajenación cultural, con sobreexplotación de los héroes patrios; el cura Hidalgo hasta se ve más joven.
  6. Injusticia en todos los sectores; los millonarios se quejan por no estar en Forbes.
  7. Delincuencia de todo tipo: organizada, juvenil, de cuello blanco, circunstancial, común y la institucional (que es la que ha provocado todas las formas anteriores y la que más daño ha hecho).
  8. Discurso del día del niño: ¿cuál es el mensaje para los 32 millones 751 mil 560 niños de México?

 

Niñas y niños:

México va mejor, y va por más.
Mi esposa ya tiene su casita, y ustedes tendrán la suya muy pronto debido a: la reducción de tarifas de luz, fin al gasolinazo, eliminación de larga distancia nacional y televisión digital, entre otras.

En el día del niño celebremos a los mexicanos que viven en pobreza extrema.
En el día del niño celebremos a los mexicanos que viven en pobreza extrema.

 

Niñas y niños:

Las reformas estructurales que se diseñaron en mi gobierno funcionan, y ustedes pueden alegrarse de estos resultados.

Gracias.

 

(Mensaje escueto, limpio y motivante.)

(Consejo: no alargar el discurso con recuerdos propios.)

 

  1. Propuesta de ley para juzgar, sancionar y condenar ipso facto cualquier tipo de manifestación y expresión que ataque al sistema político pricano.
No es necesaria la indagación, basta la simple denuncia o presunto conato (ejemplo: Ayotzinapa, efectividad del aparato opresor legítimo).
  1. Comida con los niños del Teletón (bocadillo – foto – abrazo – despedida). 11 minutos, ni uno más.
  2. Reunión con la oposición institucionalizada, incluida la comitiva del PAN – lectura de las reglas del juego para las siguientes elecciones
  3. estatales y federales (lista de candidatos).
  4. Foto con los hijos de la Primera Dama y los propios para el Museo del Sensacionalismo Histórico (incluye un beso discreto).
    Rueda de prensa para dar a conocer por enésima vez la recontracaptura de un conocido narcotraficante amante de las telenovelas de narcorreinas.

Felicidad: qué hacer con mi tiempo

Felicidad: qué hacer con mi tiempo

En la primera parte de este texto hablábamos de la etimología de la palabra “jugar”, cuyo significado se ha ido deformando a pasatiempo, no como algo esencial para hacer todo con gusto: trabajo, estudios, diversión.

Cuando llego a casa y cargo a mi hija, y le hago cosquillas y escucho su risa, estoy feliz y alegre. ¡Estoy jugando!

Cuando termino una tarea asignada, que sé que es importante, la hago lo mejor posible y veo el resultado obtenido, y me pongo feliz y alegre. ¡Estoy jugando!

Con este texto, en este momento me siento alegre de escribir esto, estoy jugando.

Puedo seguir con miles de ejemplos…

Los juegos son parte de la experiencia humana y están presentes en todas las culturas.

Antoine de Saint-Exupéry no da un regalo maravilloso al recordarnos a través de su personaje “El Principito” la curiosidad, la alegría, el amor, como parte inherente de la vida plena.

Felicidad, un bebé juega con dos perros, alegría de vivir
Felicidad, un bebé juega con dos perros, alegría de vivir

 

El dinero no compra la alegría ni la felicidad, la sociedad materialista del siglo XXI expresaría que hace más accesible la felicidad, ¡qué tristeza cuando escucho eso!

El dinero y la vida material son importantes, la satisfacción de las necesidades físicas es primordial, pero qué sentido tiene eso si estoy vacío de felicidad, si no tengo alegría, si no tengo la capacidad de reír de lo que hago o dejo de hacer, de esforzarme ante los obstáculos, de ver todo de una manera diferente, siempre con la mejor actitud.

La felicidad y la alegría de la humanidad están basadas en la posesión de dinero y bienes materiales, y como estos son escasos la humanidad es infeliz, está frustrada, vive en una constante opresión por lo que no tiene.

Hacer mis actividades con alegría es el mejor regalo de la vida misma, es el juego de la vida. ¡Ánimo! Juguemos todos los días con los seres que nos rodean, con los bienes que poseemos y con los trabajos que hemos elegido.

 

Tiempo: ¿qué hacer con él? (I)

Tiempo: ¿qué hacer con él? (Parte 1 de 2)

 

Jugar es hacer algo con alegría, viene del latín “iocari” y de este derivan otras palabras como juguete, juego.

Creo que la humanidad ha olvidado jugar, muchas de sus actividades las hace con desgana, con frustración, bajo estrés, y no es una actividad propia de los niños y tampoco fuera del trabajo; se puede ir a trabajar y ser feliz con lo que uno hace todos los días, estar alegre de los resultados, de las acciones, de los comentarios y aprendizajes del día.

Otra acepción de la palabra jugar significa “broma”. Si jugar es hacer algo con alegría, es bromear, qué dificultad tiene la humanidad en seguir jugando aun siendo adulto.

La palabra se ha pervertido y se tiene como sinónimo de perder tiempo o se ha reducido a pasatiempo.

Otra acepción de la palabra jugar significa “broma”. Si jugar es hacer algo con alegría, es bromear, qué dificultad tiene la humanidad en seguir jugando aun siendo adulto. La palabra se ha pervertido y se tiene como sinónimo de perder tiempo o se ha reducido a pasatiempo.
Otra acepción de la palabra jugar significa “broma”. Si jugar es hacer algo con alegría, es bromear, qué dificultad tiene la humanidad en seguir jugando aun siendo adulto.
La palabra se ha pervertido y se tiene como sinónimo de perder tiempo o se ha reducido a pasatiempo.

Un juego es una actividad que se utiliza como diversión y disfrute para su participación; y se utiliza en diferentes ambientes y contextos: en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la iglesia, en clubes, en todas partes se utiliza el juego como herramienta de socialización, aprendizaje, conformación normativa, etcétera.

Los juegos normalmente se diferencian de los trabajos por el objeto de la acción o su realización, pero en muchos casos estos (trabajo y juego) no tienen una diferencia clara. Si me gusta mi trabajo y lo que hago, y soy plenamente feliz con lo que hago, entonces estoy jugando.

Estar alegre en la oficina, el taller, el consultorio, el despacho, etcétera, es estar jugando, jugar con conceptos, jugar con fórmulas, jugar con proyectos, jugar con fines, etc.

Sí, la humanidad ha olvidado esta verdad: el juego es estar feliz, es hacer algo con alegría.

Continuación: http://hectorjlorencilla.com/felicidad-que-hacer-con-mi-tiempo/

Cuéntame un Blues: Mi primer cuento

Cuéntame un Blues: Antología de Minificción

Blues para todos mis sueños, minificción de Héctor Juárez Lorencilla.
Blues para todos mis sueños, minificción de Héctor Juárez Lorencilla.

BLUE DEVILS

Jéssica de la Portilla Montaño de Juárez.

El traje impecable, como siempre. Se puso la corbata para anudarla. Antes de abrir la puerta buscó el sombrero. Casi olvidaba el estuche con su guitarra. ¿La tristeza? …ya había nacido con ella, no necesitaba más. Pero qué mejor manera de aprovechar la melancolía que tocando, qué mejor que rasgar las seis cuerdas hasta desangrar el instrumento en el escenario del club. Lo único que importa es ser parte de un ensamble, el aplauso de los parroquianos que olvidarán esa noche a las pocas horas. ¿Qué más da si el resto se desvanece con el humo de un cigarro? Mientras la música no acabe, mientras las notas de la armónica no se diluyan en el silencio de un callejón solitario…

 


 

 

BLUES PARA TODOS MIS SUEÑOS

Héctor Juárez Lorencilla.

Me arrellano en el sillón, cierro los ojos y disfruto del mp3 Blues de lo mejor. Ella Fitzgerald, Bessie Smith, Sonny Boy Williamson, Muddy Waters, Memphis Slim…
Cada canción es un escenario diferente. Me veo con un tabaco y una copa de whisky en algún centro nocturno en tonos de blanco y negro. Luego, en otra pieza, combato el hampa con una escopeta al lado de Elliot Ness. ¡Qué maravilla! Suena mi canción favorita y estoy al frente de una batalla en París, llevo a un herido junto con Clint Eastwood…

De repente mi patrón grita que cuide bien el almacén y cierre con candado la puerta principal.

Cierro los ojos: ahora me veo destilando alcohol para aguantar la noche.

 


 

Los dos cuentos anteriores son parte del libro Cuéntame un Blues, Antología de Minificciones, de la Colección Gato Azul, serie de ficciones, de la editorial La Tinta del Silencio.

La edición y diseño estuvieron a cargo de Anaïs Blues y Luis Flores Ramos, autor del prólogo.

Incluye textos de escritores mexicanos como Ulises Paniagua, Mariano F. Whatle y José Luis Zárate.

 

Este es mi primer cuento publicado en un libro.

Educación: otro camino

Educación: otro camino

 

Esta generación tiene una disposición de información increíble: sólo necesita googlear el tema y ver videos, documentos, presentaciones, cursos, etcétera. Sin embargo, es la generación más desinformada.

El problema no es la información, ni la escasez, ni el exceso, sino las motivaciones; esta generación no hace nada si no está motivada por algo, las pretensiones de la familia no bastan, los fines de educación no les motivan, las normas de trabajo las desprecian y no les motiva el centro escolar.

Educación: otro camino, mi bebé es mexicana

Los maestros dicen: ¿Qué hacemos?, nada les gusta de la escuela, no hacen las tareas ni los trabajos, no quieren estudiar, salen mal en los exámenes y no les importa irse a extraordinarios, son apáticos a la escuela, leer es sinónimo de aburrido.

¿Qué quieren nuestros alumnos del siglo XXI?

Quieren estudiar jugando, ese es el primer reclamo.

¿De dónde sacaron esta idea? De las mismas autoridades de la educación, que pensaron que un aprendizaje constructivo y significativo se logra mejor jugando, con actividades lúdicas y trabajos dinámicos y divertidos.

A primera vista parece coherente y anima a los maestros a ser creativos e innovadores, y hay docentes que hacen el esfuerzo por tener prácticas diferentes; sin embargo, sus prácticas fallan o tienen resultados pobres.

Entramos en un primer punto de reflexión: ¿El maestro y el alumno tienen el mismo concepto de juego?, ¿de contenido lúdico?, ¿de estrategias dinámicas de aprendizaje?

NO. El alumno del siglo XXI piensa que lo divertido debe ser digital, a través de una consola, una tablet, etc.; piensa que el juego divertido es aquel donde tenga que ganar o perder, en un aprendizaje por ensayo-error a través de los ordenadores, donde aprende estrategias para llegar a un objetivo práctico y pasar diferentes niveles de dificultad, donde se pone a prueba su memoria, su atención, y su capacidad lógica para pasar de una estrategia a otra.

¿Cómo aplicar esto a las diferentes materias y contenidos temáticos?

Son dos informaciones diferentes. En un juego de ordenador el alumno puede pasar horas jugando con ensayo-error y adquirir habilidades psicomotoras, de atención, de memoria; pero no tienen contenidos informativos de la currícula oficial.

Los juegos digitales con contenidos temáticos son calificados de “ñoños” y aburridos.

¿Cómo hacer entender a las autoridades educativas que mientras más repitan esta idea de aprender jugando, el alumno justifica su actitud expresando que el maestro es aburrido, que la escuela les aburre, que prefieren trabajar y finalmente cualquier otra opción es mejor que la escuela?

Lo digital y lo análogo coexisten, han transformado a las naciones. Los avances tecnológicos son importantes y deben ser aprendidos de manera significativa, con construcciones y modificaciones mentales, intencionadas.

Lo lúdico es significativo cuando hay aprendizaje relacional, vinculado con la vida y trasciende cuando se aplica a los trabajos, tareas, juegos, prácticas. Ese es el verdadero aprendizaje significativo.

¿Cuándo es un aprendizaje significativo, construido lúdicamente? Cuando el juego posibilita nuevas formas de juego, nuevas posibilidades de resolución; cuando hay un aprendizaje real, cuando desarrolla la creatividad y da nuevos problemas al problema original; el alumno muestra interés por saber más, es feliz y adquiere mayor seguridad y autoestima.

Los alumnos del siglo XXI quieren las calificaciones más altas con el mínimo esfuerzo, dicen estudiar y al ser cuestionados o reevaluados no saben en absoluto nada, o casi. ¿De quién es la culpa? “Del maestro”, señalan los padres de familia y la sociedad en general.

El maestro es el gran culpable de que los niños no sepan nada, no hacen nada en el salón, los alumnos se la pasan jugando en la escuela y no estudian… ¿acaso no es esto lo que pregonan las autoridades educativas?, ¡que los alumnos aprendan jugando!

 

Educación: otro camino, juguetes educativos
Educación: otro camino, juguetes educativos para bebés y niños

Por otra parte, no crean que los actuales padres de familia están mejor preparados que los de antes.

Los anteriores asumían una responsabilidad de llevar a los hijos a clases y apoyaban a los maestros para que dieran educación a sus hijos, veían con respeto a los maestros y los tenían en gran estima. Los padres de hoy, en cambio, parecen ser enemigos de los maestros, cuestionan las tareas, los métodos, les exigen respeto y cuidado a sus hijos-alumnos, aunque ellos no lo tienen al interior de sus hogares, solapan que los hijos no vayan a las escuelas, permiten que se desvelen viendo la tele hasta las 11 ó 12 de la noche, le dejan salir a la calle a jugar todo el día, los dotan de teléfonos celulares, pantallas y juegos para hacerles la vida más divertida y actual.

Tanto los padres de familia como los alumnos exigen, reclaman ser comprendidos por su edad, su condición social y económica. Dicen los padres de familia: ¡son niños!, ¡son jóvenes!, entiéndalos, ¡están en la edad de la punzada!, ¡todos merecen una segunda oportunidad! Esperan que el maestro solape las deficiencias del hijo, que lo pase aunque no sepa nada, que le ponga diez por haber entregado un trabajo que copió y pegó.

Las consecuencias educativas, sociales, económicas, políticas, etc. son muchas y de gravedad porque la SEP propone algo que sus propios teóricos no pueden hacer. Teorías y propuestas hay muchas, la práctica es la gran ausente en este debate, los padres tienen sus propias formas de educar y enseñar y los maestros hacen lo que pueden hacer. Tres agentes importantes desarticulados en la educación de una nación.

Hay padres de familia que utilizan el juego para enseñar, a través de canciones, de cuentas, de maderitas, de dibujos, de un sinfín de estrategias para hacer contar a los hijos, para hacer leer a sus niños. ¿Por qué al entrar a la escuela primaria desaparece esa forma lúdica de aprender?

¿Qué solución existe?

Como lo dije en mi texto anterior: permitir que miles de padres eduquen a sus propios hijos, padres que están preparados y dispuestos a hacer la tarea que les corresponde.

Examinar a los maestros de preescolar a bachillerato en los contenidos que deben dominar. Habrá maestros que aprueben y una gran mayoría va a reprobar. Este es el requisito para continuar en su formación docente, en la actualización docente. Es decir: existen mínimos para ser capacitado como docente, pero si el docente no tiene niveles académicos, mucho menos didáctico-pedagógicos.

De qué sirve decir que están recibiendo una capacitación en los Consejos Técnicos Escolares cuando no saben leer y escribir funcionalmente, presentan deficiencias en sus áreas de desempeño.

Una casa desordenada empieza a cambiar cuando se ponen las cosas en su lugar, desechar lo que no sirve, guardar lo que sí sirve en su lugar. Un sistema educativo no va a cambiar con los mismos maestros, las mismas prácticas, los mismos vicios educativos y sociales, y con proyectos nacionales irreales.

*Héctor Juárez Lorencilla es Licenciado en Educación Primaria, en Leyes y en Relaciones Internacionales.