La reforma en educación es fundamental para mejorar el aprendizaje del idioma español en México.

Reforma y el idioma español

Reforma y el idioma español

Terminó el ciclo escolar 2015 – 2016, los niños y jóvenes salen de un grado para iniciar en otro; tras un breve período de descanso nuestros estudiantes inician un nuevo ciclo escolar. Con la actual reforma educativa, los días de clase pueden ir de 185 a 200 días, siempre y cuando se cumpla con las 800 horas obligatorias de estudio.

¿Qué se supone que aprendieron nuestros alumnos en la materia de Español?

Los estándares curriculares, como es bien sabido por todos los docentes, expresan lo que los alumnos deben saber y ser capaces de hacer en los cuatro periodos escolares:

1.- Al terminar el preescolar;

2.- Al concluir el tercer grado de primaria;

3.- Al final de la primaria (sexto grado); y

4.- Al cumplir la educación secundaria.

“Los estándares de Lenguaje y comunicación proporcionan un modelo para la consecución de las competencias comunicativas de los jóvenes del siglo 21”. (Secretaría de Educación Pública, SEP).

 

La reforma en educación ha causado protestas de grupos como la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), quienes desean afectar no al gobierno sino a la población.

La reforma en educación ha causado protestas de grupos como la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), quienes desean afectar no al gobierno sino a la población.

Los doce años de educación básica en México son fundamentales para ampliar el alcance y la experiencia en el uso de la lengua, y para comprender y utilizar la comunicación como parte integral de las prácticas sociales.

Los estándares para estos grados deben ser elevados y deben ser comparables con los establecidos a nivel internacional.

Los jóvenes que concluyan la educación básica deberán estar equipados con habilidades lingüísticas, comunicativas y sociales para que puedan contribuir de manera positiva y eficiente con la sociedad mexicana y con la del resto del mundo.

Los estudiantes deben:

• Ser capaces de leer y escribir lo suficiente y correctamente para participar en las prácticas sociales y expresarse de forma individual.

• Contribuir de manera creativa a las discusiones, debates y otras formas de intercambio en la escuela, la familia y la sociedad.

• Conocer cómo es el lenguaje y otras formas de comunicación en el trabajo, y ser capaces de reflexionar sobre estos procesos.

• Desarrollar las habilidades comunicativas necesarias para convertirse en ciudadanos eficientes.

En nuestro rico contexto cultural urbano, el lenguaje y la comunicación en la vida diaria de los alumnos se desarrollan:

El uso de un lenguaje folclórico, disparates y groserías; el conocimiento del mundo o de su mundo; unas calles más a la redonda de su casa, el barrio y algunos parques a donde ir a matar el tiempo; la lectura les aburre, manifiestan ignorancia supina sobre libros clásicos, les gusta comunicarse vía WhatsApp creando una rica forma de comunicación escrita fonéticamente, no les importa la escritura correcta, practican discusiones y debates llenos de insultos y vituperios.

 

Origen del lenguaje: cómo aprende hablar un bebé

Origen del lenguaje en bebés y niños pequeños

Origen del lenguaje – comunicación – deformación – perturbación – autismo cultural

Las investigaciones realizadas sobre el origen del lenguaje son especulativas. Ninguna ciencia tiene certeza de cómo se fue formando en sus orígenes.

Actualmente los estudios sobre las etapas de desarrollo del lenguaje nos aportan una idea: Cómo un bebé va aprendiendo a hablar.

La explicación es evolutiva. De tantos meses a tantos otros dice esto o aquello. De otros tantos meses más a otros más produce estos sonidos o fonemas o sílabas o palabras o frases.

Dicen los expertos que el bebé inventa palabras para referirse a lo que ve. Aunque no corresponda con nuestros convencionalismos hablativos.

Ya polillá, ya puyá, ya ya ña maga na jatolote – ¿qué significa eso?

No tengo ni la más mínima idea, lo dice mi hija y me regaña con una sarta DE SONIDOS INCOMPRENSIBLES PARA MÍ, y sé que me regaña por su tono, su mirada, su actitud, y la forma como lo expresa.

Origen del lenguaje: cómo aprenden a hablar los bebés

Origen del lenguaje: cómo aprenden a hablar los bebés.

Mi hija está aprendiendo a hablar, está en una excelente escuela (nuestra casa, con los mejores materiales didácticos, atractivos y novedosos –sartenes, frascos, paquetes, juguetes, libros, y todo lo que esté a su alcance y que agarre con sus manos por descuido de mi esposa o mío- y es magnífica alumna, nunca falta, siempre hace la tarea y es atenta a todo, su disposición para aprender es absoluta, aprende todo lo que ve, escucha, toca, saborea, huele, etc.

Desde el punto de vista antropológico, sociológico, psicológico y comunicativo, el lenguaje articulado-convencional constituye la manifestación intelectual-cultural más grande del ser humano.

Hemos aprendido a hablar y procuramos comunicarnos, aunque a veces Sigue leyendo

Felicidad, educación, enseñar a jugar

Felicidad: qué hacer con mi tiempo

Felicidad: qué hacer con mi tiempo

En la primera parte de este texto hablábamos de la etimología de la palabra “jugar”, cuyo significado se ha ido deformando a pasatiempo, no como algo esencial para hacer todo con gusto: trabajo, estudios, diversión.

Cuando llego a casa y cargo a mi hija, y le hago cosquillas y escucho su risa, estoy feliz y alegre. ¡Estoy jugando!

Cuando termino una tarea asignada, que sé que es importante, la hago lo mejor posible y veo el resultado obtenido, y me pongo feliz y alegre. ¡Estoy jugando!

Con este texto, en este momento me siento alegre de escribir esto, estoy jugando.

Puedo seguir con miles de ejemplos…

Los juegos son parte de la experiencia humana y están presentes en todas las culturas.

Antoine de Saint-Exupéry no da un regalo maravilloso al recordarnos a través de su personaje “El Principito” la curiosidad, la alegría, el amor, como parte inherente de la vida plena.

Felicidad, un bebé juega con dos perros, alegría de vivir

Felicidad, un bebé juega con dos perros, alegría de vivir

 

El dinero no compra la alegría ni la felicidad, la sociedad materialista del siglo XXI expresaría que hace más accesible la felicidad, ¡qué tristeza cuando escucho eso!

El dinero y la vida material son importantes, la satisfacción de las necesidades físicas es primordial, pero qué sentido tiene eso si estoy vacío de felicidad, si no tengo alegría, si no tengo la capacidad de reír de lo que hago o dejo de hacer, de esforzarme ante los obstáculos, de ver todo de una manera diferente, siempre con la mejor actitud.

La felicidad y la alegría de la humanidad están basadas en la posesión de dinero y bienes materiales, y como estos son escasos la humanidad es infeliz, está frustrada, vive en una constante opresión por lo que no tiene.

Hacer mis actividades con alegría es el mejor regalo de la vida misma, es el juego de la vida. ¡Ánimo! Juguemos todos los días con los seres que nos rodean, con los bienes que poseemos y con los trabajos que hemos elegido.

 

Educación: otro camino, bebé 12 meses

Educación: otro camino

Educación: otro camino

 

Esta generación tiene una disposición de información increíble: sólo necesita googlear el tema y ver videos, documentos, presentaciones, cursos, etcétera. Sin embargo, es la generación más desinformada.

El problema no es la información, ni la escasez, ni el exceso, sino las motivaciones; esta generación no hace nada si no está motivada por algo, las pretensiones de la familia no bastan, los fines de educación no les motivan, las normas de trabajo las desprecian y no les motiva el centro escolar.

Educación: otro camino, mi bebé es mexicana

Los maestros dicen: ¿Qué hacemos?, nada les gusta de la escuela, no hacen las tareas ni los trabajos, no quieren estudiar, salen mal en los exámenes y no les importa irse a extraordinarios, son apáticos a la escuela, leer es sinónimo de aburrido.

¿Qué quieren nuestros alumnos del siglo XXI?

Quieren estudiar jugando, ese es el primer reclamo.

¿De dónde sacaron esta idea? De las mismas autoridades de la educación, que pensaron que un aprendizaje constructivo y significativo se logra mejor jugando, con actividades lúdicas y trabajos dinámicos y divertidos.

A primera vista parece coherente y anima a los maestros a ser creativos e innovadores, y hay docentes que hacen el esfuerzo por tener prácticas diferentes; sin embargo, sus prácticas fallan o tienen resultados pobres.

Entramos en un primer punto de reflexión: ¿El maestro y el alumno tienen el mismo concepto de juego?, ¿de contenido lúdico?, ¿de estrategias dinámicas de aprendizaje?

NO. El alumno del siglo XXI piensa que lo divertido debe ser digital, a través de una consola, una tablet, etc.; piensa que el juego divertido es aquel donde tenga que ganar o perder, en un aprendizaje por ensayo-error a través de los ordenadores, donde aprende estrategias para llegar a un objetivo práctico y pasar diferentes niveles de dificultad, donde se pone a prueba su memoria, su atención, y su capacidad lógica para pasar de una estrategia a otra.

¿Cómo aplicar esto a las diferentes materias y contenidos temáticos?

Son dos informaciones diferentes. En un juego de ordenador el alumno puede pasar horas jugando con ensayo-error y adquirir habilidades psicomotoras, de atención, de memoria; pero no tienen contenidos informativos de la currícula oficial.

Los juegos digitales con contenidos temáticos son calificados de “ñoños” y aburridos.

¿Cómo hacer entender a las autoridades educativas que mientras más repitan esta idea de aprender jugando, el alumno justifica su actitud expresando que el maestro es aburrido, que la escuela les aburre, que prefieren trabajar y finalmente cualquier otra opción es mejor que la escuela?

Lo digital y lo análogo coexisten, han transformado a las naciones. Los avances tecnológicos son importantes y deben ser aprendidos de manera significativa, con construcciones y modificaciones mentales, intencionadas.

Lo lúdico es significativo cuando hay aprendizaje relacional, vinculado con la vida y trasciende cuando se aplica a los trabajos, tareas, juegos, prácticas. Ese es el verdadero aprendizaje significativo.

¿Cuándo es un aprendizaje significativo, construido lúdicamente? Cuando el juego posibilita nuevas formas de juego, nuevas posibilidades de resolución; cuando hay un aprendizaje real, cuando desarrolla la creatividad y da nuevos problemas al problema original; el alumno muestra interés por saber más, es feliz y adquiere mayor seguridad y autoestima.

Los alumnos del siglo XXI quieren las calificaciones más altas con el mínimo esfuerzo, dicen estudiar y al ser cuestionados o reevaluados no saben en absoluto nada, o casi. ¿De quién es la culpa? “Del maestro”, señalan los padres de familia y la sociedad en general.

El maestro es el gran culpable de que los niños no sepan nada, no hacen nada en el salón, los alumnos se la pasan jugando en la escuela y no estudian… ¿acaso no es esto lo que pregonan las autoridades educativas?, ¡que los alumnos aprendan jugando!

 

Por otra parte, no crean que los actuales padres de familia están mejor preparados que los de antes.

Los anteriores asumían una responsabilidad de llevar a los hijos a clases y apoyaban a los maestros para que dieran educación a sus hijos, veían con respeto a los maestros y los tenían en gran estima. Los padres de hoy, en cambio, parecen ser enemigos de los maestros, cuestionan las tareas, los métodos, les exigen respeto y cuidado a sus hijos-alumnos, aunque ellos no lo tienen al interior de sus hogares, solapan que los hijos no vayan a las escuelas, permiten que se desvelen viendo la tele hasta las 11 ó 12 de la noche, le dejan salir a la calle a jugar todo el día, los dotan de teléfonos celulares, pantallas y juegos para hacerles la vida más divertida y actual.

Tanto los padres de familia como los alumnos exigen, reclaman ser comprendidos por su edad, su condición social y económica. Dicen los padres de familia: ¡son niños!, ¡son jóvenes!, entiéndalos, ¡están en la edad de la punzada!, ¡todos merecen una segunda oportunidad! Esperan que el maestro solape las deficiencias del hijo, que lo pase aunque no sepa nada, que le ponga diez por haber entregado un trabajo que copió y pegó.

Las consecuencias educativas, sociales, económicas, políticas, etc. son muchas y de gravedad porque la SEP propone algo que sus propios teóricos no pueden hacer. Teorías y propuestas hay muchas, la práctica es la gran ausente en este debate, los padres tienen sus propias formas de educar y enseñar y los maestros hacen lo que pueden hacer. Tres agentes importantes desarticulados en la educación de una nación.

Hay padres de familia que utilizan el juego para enseñar, a través de canciones, de cuentas, de maderitas, de dibujos, de un sinfín de estrategias para hacer contar a los hijos, para hacer leer a sus niños. ¿Por qué al entrar a la escuela primaria desaparece esa forma lúdica de aprender?

¿Qué solución existe?

Como lo dije en mi texto anterior: permitir que miles de padres eduquen a sus propios hijos, padres que están preparados y dispuestos a hacer la tarea que les corresponde.

Examinar a los maestros de preescolar a bachillerato en los contenidos que deben dominar. Habrá maestros que aprueben y una gran mayoría va a reprobar. Este es el requisito para continuar en su formación docente, en la actualización docente. Es decir: existen mínimos para ser capacitado como docente, pero si el docente no tiene niveles académicos, mucho menos didáctico-pedagógicos.

De qué sirve decir que están recibiendo una capacitación en los Consejos Técnicos Escolares cuando no saben leer y escribir funcionalmente, presentan deficiencias en sus áreas de desempeño.

Una casa desordenada empieza a cambiar cuando se ponen las cosas en su lugar, desechar lo que no sirve, guardar lo que sí sirve en su lugar. Un sistema educativo no va a cambiar con los mismos maestros, las mismas prácticas, los mismos vicios educativos y sociales, y con proyectos nacionales irreales.

*Héctor Juárez Lorencilla es Licenciado en Educación Primaria, en Leyes y en Relaciones Internacionales.