Javier Duarte se burla de su propia captura.

Javier Duarte: de defraudador a manipulador de medios de comunicación

Javier Duarte: De los sucesos ocurridos el día sábado, 15 de abril, sobre la captura del exgobernador.

Nos preguntamos: ¿qué viene ahora?

1.- Nos van a ocultar la verdad: Elogios a la Agencia de Investigación Criminal de la PGR; felicitaciones por su labor investigativa (aunque desde octubre muchas fuentes apuntaban a que se encontraba en Guatemala). Felicitaciones por el trabajo conjunto con las autoridades guatemaltecas; lo más interesante es que no hizo falta tanto seso, seguir a la familia hasta su destino turístico. Karime Macías, hijos, parientes, a ninguno se le aprehendió por encubrimiento y obstrucción a la justicia. Lo que da como hipótesis que Javier Duarte se entregó y que pactó su detención.

2.- Crear un ambiente de confusión: ¿Quién acusa?, ¿qué delitos? De acuerdo al Derecho Internacional, ¿bajo qué delitos será extraditado?¿Dónde quedó el dinero que se dice se llevó?, ¿por qué no actuaron antes? ¿Cómo se liga a Felipe Calderón y los sobornos petroleros? ¿Qué hay de cierto con que financió a López Obrador?, ¿Qué efectos tiene sobre el PRI?

¿Recuerdan el caso de Mario Aburto Martínez? ¿Era o no era el mismo asesino, solo él mató a Luis Donaldo Colosio, o hubo más partícipes?

El que hayan aprehendido a Javier Duarte no significa que se van a esclarecer las cosas.

Al contrario, hay que crear más confusión, involucrar a más gente, utilizarlo, explotarlo, sacar más provecho de su captura. Y enredar todo lo que se pueda en otros asuntos, al fin hay chivo expiatorio.

3.- Filtrar información, generar dudas, especular, dar ideas absurdas, teorías conspirativas. Finalmente, el presidente Enrique Peña Nieto con todo el comedión de la captura no levantará la puntuación del PRI. Están quemados y esta vez para mucho tiempo.

4.- Crear cortinas de humo con su aprehensión. Con esto será suficiente para ocultar alguna decisión que trastoque la soberanía nacional: Las elecciones próximas, el conflicto de la corrupción por los sobornos de la empresa brasileña, etc.

Son tantos los escenarios que se pueden leer.

Javier Duarte se burla de su propia captura.

Javier Duarte se burla de su propia captura.

Y a todo esto: ¿qué ha declarado el gobierno federal?

Nada, absolutamente nada, será que se muere de vergüenza o de coraje por andar hablando de más.

Hay que añadir los nombres de César Duarte, Roberto Borge Angulo, Humberto Moreira, Arturo Montiel, etc. Y una retahíla de personajes que se han hecho de dinero y no tienen forma de demostrar el origen de su riqueza: Incluyendo expresidentes y exgobernadores, panistas, priístas, perredistas, etc.

Leí en el diario las notas principales sobre la captura y todos dan muestra de su erudición y de su capacidad de análisis. Y, ¿qué sigue?

La corrupción no va a acabar, está en las entrañas del sistema político nacional, en la educación y su sindicato, en la industria energética, Pemex, en el narcotráfico, en la clase empresarial. El rescate carretero, el rescate bancario, de qué sirvieron si estamos igual o peor, para que salgan con sus declaraciones de “no se podía hacer nada y lo justo es pagar el precio real”. Está en las calles, en los mercados, en donde se pueda hacer transa. Porque nuestro país ha perdido el rumbo. Y la gente está hasta el hartazgo de la explotación laboral, de la impunidad, del abuso, de la pobreza, de la falta de empleo, de la falta de seguridad, de la falta de todo.

¿Debemos creerle al presidente Enrique Peña Nieto cuando anuncia a través de sus voceros y directivos que esto va a cambiar? La verdad: NO, es un mentiroso y es parte de la línea de corrupción. Ya sea por enriquecimiento ilegítimo, por encubrir a funcionarios delincuentes y criminales, por mantener gobernadores y funcionarios corruptos. Por obstruir investigaciones y por permanecer en un lugar que no pudo ejercer eficiente y eficazmente, con probidad, justicia, legitimidad, verdad y conforme al Estado de Derecho.

Un pensamiento en “Javier Duarte: de defraudador a manipulador de medios de comunicación

  1. Pingback: El Justiciero: matar en legítima defensa - Educación y leyes para todos.

Deja un comentario