Todos somos Mara Castilla. Cabify ha sido vetado por el gobierno de Puebla porque Daniel Alexis López Díaz era huachicolero y fue corrido de Uber.

Mara Castilla: Maldito quien causó tu muerte

Mara Castilla: Malditos sean todos los feminicidas.

Tratar de describir el dolor, la rabia y la impotencia de las personas que han perdido a una hija, esposa o compañera, es un ejercicio inútil. Es una herida que nunca sana, un recuerdo permanente y un vacío que quema el alma. Los recuerdos más bellos lastiman por la ausencia, es una muerte en vida.

Nadie puede devolver la vida. Y la única justicia que se ve es la vindicta. Venganza. Un justiciero.

Malditos aquellos que han causado la muerte de una mujer como Mara Castilla. Maldito Daniel Alexis López Díaz.

Malditos por cobardes.

Malditos por abusivos y brutales.

El daño ya está hecho. Y es irreparable.

¡Justicia! ¿Cuál? ¿Dónde?

Nada repara el daño de una pérdida en esas condiciones.

Soy testigo de mi tiempo, testigo de la apatía ciudadana y de la indolencia judicial.

Quienes son capturados por dichos agravios deberían ser privados de la sociedad. Deberían ser llevados a la marginación, vivir la más profunda soledad, irremediable, sin contacto social.

El cáncer puede ser curado y puede detenerse con prevención. Las personas de este tipo no son un cáncer, un tumor: Son lo que no puede existir en sociedad, son lo que no tiene reparación. No tienen sanación. Y son malditos, inmorales, bestiales, gente sin un mínimo de humanidad.

¿Por qué existen personas que defienden a estos paraanimales? (Si se me permite esta expresión.) ¿Por qué la autoridad permite que se les defienda y los traten como enfermos mentales?

¡Violar NO es una enfermedad!

Violar y asesinar NO es un acto producto de una sociedad del siglo XXI.

Siempre ha habido violadores a lo largo de la historia de la humanidad. Crímenes que han causado odio y daño. Y, sin embargo, los violadores continúan cometiendo agravios. Se ríen de las leyes, de los jueces, de los familiares afectados.

Someter este fenómeno a la luz de la psicología, la psiquiatría, la criminología, la sociología o la antropología solo da excusas y justificaciones a esta conducta antinatural.

¿Quién puede decir que merece justicia por haber violado a alguien?

Malditos aquellos que han causado la muerte de una mujer como Mara Castilla. Maldito Daniel Alexis López Díaz. Malditos por cobardes. Malditos por abusivos y brutales. El daño ya está hecho. Es irreparable.

Malditos aquellos que han causado la muerte de una mujer como Mara Castilla. Maldito Daniel Alexis López Díaz. Malditos por cobardes. Malditos por abusivos y brutales. El daño ya está hecho. Es irreparable.

La sociedad mexicana no tiene opciones auténticas y justas para este tipo de crímenes. El Estado está rebasado. Díganme: ¿En qué estado de la República Mexicana no existen abusos y violaciones?

En todos hay. En todos se comenten crímenes fatales contra mujeres. Las estadísticas están allí.

Y, ¿qué ha pasado?

Nada.

Podemos decir que en México ser mujer como Mara Castilla es nacer sin protección legal, sin protección jurídica.

El violador es igual que un ratero, que un defraudador: Si tiene buen comportamiento, saldrá pronto de la cárcel.

Cuántos violadores han salido de la cárcel y continúan con su misma conducta bestial. Las autoridades lo saben. El criminal espera algunos meses y regresa a los pocos meses por las mismas causas.

De lo que se habla aquí es de la estupidez de nuestras autoridades. De la falta de conciencia social ante un delito que agravia a todos, que ronda en cualquier calle y en cualquier ciudad.

¿Por qué no han sancionado correctamente esta conducta típica? El daño no es solo para la víctima, para sus familiares, es para todos:

Para la Policía, por su incompetencia.

Y para los legisladores, por sus leyes vacías.

Para la ciudadanía, porque cualquiera puede ser objeto de un daño así.

Si alguien cree que exagero, revise los diarios y verifique el número de violaciones anuales por estado. Y cómo se incrementa en unos más que en otros, pero en todos hay. Y lo más increíble es que las autoridades competentes para resolver estos asuntos los minimizan.

Todos somos Mara Castilla.

Todos nosotros somos parte de este sistema. Nuestro mundo: Familia, trabajo, colegio, iglesia, todo es parte del sistema. Vivimos dentro de este sistema. Estamos inmersos, interconectado y lo que sucede en una u otra parte nos afecta.

¿Quién de ustedes quiere convivir con una bestia así?

Cabify ha sido vetado por el gobierno de Puebla porque Daniel Alexis López Díaz era huachicolero y fue corrido de Uber.

Hoy en Todomepasa.com pueden leer el texto de mi esposa y de su colega periodista Gisela Andrade Maya sobre el feminicidio de Mara Castilla.

 

Imagen: Nuevamujer.com

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