Días de mucha tristeza. México sigue en pie. Sí, México sigue en pie tras el sismo. Pero con un vacío, un dolor, una zozobra. Columnistas, cronistas y el mundo se preguntan: ¿Qué sucederá ahora?

México sigue en pie. Tras el sismo, nuestra vida continúa. A reconstruir.

México sigue en pie. Tras el sismo, nuestra vida continúa. A reconstruir.

Días de mucha tristeza. México sigue en pie. Sí, México sigue en pie tras el sismo. Pero con un vacío, un dolor, una zozobra. Columnistas, cronistas y el mundo se preguntan: ¿Qué sucederá ahora?

Se hizo absolutamente todo lo posible por rescatar a las personas.

Ante la pérdida de vidas, patrimonio, seguridad y forma de vida, hemos ganado: Historias, anécdotas, aprendizajes y experiencias que nos han transfigurado.

Y sí, México sigue en pie. La naturaleza humana ha demostrado que las personas tienen una capacidad de reconstruirse, de aceptarse y de cambiar. Aunque se vaya poco a poco.

El gobierno mexicano expresó que se necesitarán 37 mil millones de pesos para reconstruir el daño en los estados afectados.

Los programas, esquemas, proyectos y su financiamiento tendrán que surgir de la sociedad civil. De personas de intachable trayectoria y vigilados por un comité que reporte la ejecución de los proyectos o programas. No hay otra forma.

El gobierno Federal y estatal han perdido la confianza de la ciudadanía para dirigir estos programas. El mexicano ha aprendido tardíamente que no puede dejar esto en manos de un Presidente. Y menos, en partidos demagógicos. Todos son lo mismo. Promesas y más promesas; prometer en México sí empobrece. Y el político mexicano es sinónimo de incumplimiento.

¿Díganme el nombre de un presidente que cumplió cabalmente con lo prometido?

¿Díganme el nombre de un presidente que enfrentó el incumplimiento de lo prometido, responsabilizándose del fracaso de su gestión presidencial?

No se puede confiar en los políticos para la reconstrucción de México.

Solo en una junta de gente notable, y que sea vigilada en su quehacer. Existen muchos mexicanos honestos que pueden encabezar la reconstrucción.

Tampoco se puede confiar en las constructoras donde los ingenieros, como si fueran hienas, buscaron hacer grandes negocios. Y vaya que los hicieron: Muchos de los edificios que se desplomaron no tenían más de veinticinco años. ¿Qué se descubrió? Que usaron materiales de mala calidad, mal diseñados, mal construidos, mal todo. Qué sentirán esos empresarios que se hincharon de dinero a costa de la desgracia y la muerte de personas. A lo mejor sus hijos y parientes pensarán: No es tu culpa, fue la intensidad del temblor. ¿De verdad?

De igual manera existen arquitectos e ingenieros honestos que están dispuestos a trabajar en forma colegiada, y hasta gratuita, para empezar la reconstrucción de México.

Quienes no deben estar en esos colegiados son todas las empresas que se han dedicado a saquear a la nación.

Incumplen en plazos, calidades y precios. Hacen sendos negocios confabulados con secretarios, gobiernos, políticos.

Pregúntenle al Secretario de Comunicaciones y Transportes.

En esta reconstrucción todos los mexicanos debemos contribuir. Y hacer que los fondos sean vigilados por la sociedad civil.

Los bancos tampoco son de confiar. Han sido rescatados por el gobierno federal, y díganme en qué benefició a la sociedad. Recuerdo a los politicuchos en sus discursos demagógico y de miedo, imitando los discursos incendiarios de la época milenaria: ¡El mundo se va a acabar! Así priístas, panista, ecologistas y demás partidos exigían que se rescatara a los bancos porque, de no hacerse, México se hundiría ante la comunidad financiera. Y se les rescató, se hizo el fraude más grande de la historia de la humanidad del siglo XX: Fobaproa. Los autopréstamos de banqueros y empresarios. La sociedad mexicana quedó más pobre y más endeudada.

¿A poco a los bancos se les dio crédito en su rescate?

México sigue en pie. ¿Qué hacer ahora?

1.- No vendas tu voto a un partido corrupto.

2.- No des tu voto a los que incumplieron cuando llegaron al poder.

3.- No permitas el fraude electoral. Los políticos mendaces trabajan solo para la foto.

4.- Debemos exigir transparencia en las acciones de los gobiernos a través de juntas autónomas e independientes.

5.- Debemos sumarnos para exigir ser representados con dignidad, con diputados y senadores que den cuenta permanente de sus funciones.

6.- Exijamos recorte a los megasueldos de diputados y senadores.

7.- Que se extinga la pensión vitalicia a ex funcionarios. Parásitos vitalicios.

8.- Es tiempo de ahorro y de recanalización de dineros públicos.

9.- Apoyémonos unos con otros para pasar esta noche, que será muy larga.

Imagen: ChicagoTribune.com

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